El césped artificial está cada día más presente a patios y jardines. Pero no se debe a una moda, sino que esta tendencia ha llegado gracias a las grandes ventajas de este tipo de césped.

Actualmente, los avances tecnológicos en materiales y sistemas de montaje han permitido lograr tipos que se asemejan totalmente al césped natural. Incluso la experiencia táctil se acerca a la sensación de la hierba y su capacidad de adaptación a cualquier forma y orografía hace que sea una de las mejores opciones para todo tipo de diseños.

Las grandes ventajas del césped artificial hacen que él una magnífica opción para todo tipo de jardines, patios interiores e instalaciones deportivas. ¿Quieres saber cuáles son sus puntos más fuertes?

El mantenimiento es mínimo y muy sencillo. Necesita muy pocos cuidados para estar perfecto y el ahorro de agua frente al césped natural es evidente.

No hay ningún lugar ni diseño al que no se pueda adaptar. Siempre hay una solución y puede ser más sencillo que colocar césped natural, consiguiendo que la zona verde sea uniforme.

Su resistencia hace que no debamos preocuparnos por la radiación solar o las inclemencias meteorológicas. Si hemos llevado a cabo correctamente la instalación no tendremos problemas de encharcamiento o irregularidades. Y tampoco hemos de temer por su capacidad ignífuga, ya que los nuevos materiales tienen una gran capacidad frente a la propagación de los incendios.

Aunque el precio de su instalación puede ser más elevado que el del césped natural, en poco tiempo comprobaremos la rentabilidad, ya que el ahorro en los gastos fijos de mantenimiento es evidente.

Sin duda, este césped va ganando terreno y su elección está supeditada a las circunstancias del lugar pero también al gusto personal. Ambas opciones son excelentes para poder disfrutar de una zona verde y en cualquiera de ellas debemos consultar con un especialista y encontrar la más adecuada a nuestras necesidades y preferencias.