El negro siempre ha sido unos de los colores predilectos en decoración. Su aire distinguido y elegante lo ha hecho protagonista en muchos espacios de interior, pero ahora ha llegado el momento de salir a nuestros jardines, patios y balcones.

Actualmente la relación entre el interiorismo y el paisajismo es cada vez más estrecha, colaborando para lograr hogares donde el espacio fluye desde el interior al exterior con un mismo hilo conductor. Debemos cuidar delicadamente el diseño de nuestros rincones abiertos al aire y para ello el color negro puede ser un gran aliado. Pero ¿cómo podemos hacerlo? A continuación os ofrecemos unos pequeños consejos para llevarlo a cabo con éxito.

  • Crear un telón de fondo

Un fondo negro es el contraste perfecto para el follaje. El tono oscuro ayudará a realzar el verde y creará una sensación de espacio muy acogedora.

  • Incluirlo con elementos secundarios

Quizás no queramos que este color sea el protagonista, pero sí que le dé carácter a nuestro jardín. Puedes conseguirlo con unas macetas, unas jardineras o mobiliario de exterior que crearán una estructura glamurosa y se relacionarán perfectamente con la arquitectura.

  • Trasladar el interior al exterior

Si dentro de nuestro hogar hemos optado por este particular color, podemos aprovecharlo y llevarlo al patio, difuminando el límite entre ambos espacios. La sensación de amplitud aumentará y el resultado será un ambiente elegante y coordinado.

 

  • Crear contrastes

Jugar con las tonalidades y crear juegos de claroscuros puede darnos muchas ideas que no pasarán desapercibidas. Por ejemplo, podemos colocar un pavimento claro sobre el que disponer muebles o macetas negras. Ganarán en notoriedad y el espacio tendrá una mayor sensación de exclusividad.

  • Colocar un elemento protagonista

Una pieza negra colocada estratégicamente en tu jardín atraerá la atención, pero este color hará que se integre perfectamente con el medio, sin dominar en exceso el espacio.

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  • Llevar el negro a materiales tradicionales

Los materiales nobles nos pueden resultar demasiado tradicionales para el toque que queremos aportar a nuestro exterior, pero tratándolos en color negro nos ofrecen una nueva versión de ellos mismos mucho más contemporánea. La madera o la piedra pueden ser unos ejemplos perfectos.